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miércoles, 29 de diciembre de 2010

EL TIEMPO ESCULTOR


Cansada de versos áridos
Prolongo el comercio carnal;
De madrugada, oigo el canto de las armas
Y la agonía del varón.

Luego apareces envilecido y mudo.
Sostengo tu copa como un cirineo;
Yo te abrazo furiosa
Tú curtes con espuma mi vientre.

(Imagen: Wilhlen Von Gloeden)

domingo, 19 de diciembre de 2010

QUERIDO ENZENSBERGER:


Hace tan poco que fuiste mío que tus ojos, tus mejillas, tus cabellos aún me pertenecen.
Que es cierto, que te he perdido y que cuando te veo, ya no te reconozco.
Pero es que hace sólo unas semanas aún me despertaba tu reloj.
Y hoy estás tan lejos que no sé ni cómo te recuerdo.
Además sé que te tengo que olvidar.
Estoy en ello.
Pero aún no consigo explicarme porqué te has ido.
E intento buscar el motivo.
Porque ambos sabemos que no existía amor.
Lo sabemos perfectamente bien.

(Imagen: Brassai)

miércoles, 8 de diciembre de 2010

MI PIEL ES CRASA BREA


No es competencia del corazón comprender el ritmo musitante de la locura. El amor, que se defiende en una fortaleza de versos eternos con su aire pudrido y decadente, invoca la sabia armonía de la dulzura. He mordido el cadáver del amante perdido, lamido sus llagas desiertas, me he envuelto en caricias desapasionadas que sólo buscaban la sed doliente de la indolencia.

Impávido, me has conducido entre brumas hasta el amanecer que conozco. Allí, me dejaste herida ante tu indiferencia y mi trastorno. Ahora, cuento las horas nefastas de felicidad, perdidas como aquellas nubes que inundaron el final del verano.
Ante el espejo, no reconozco mi rostro gris de sufrimiento. Tengo una arruga extensa que surca mi cara con tu nombre. He envejecido un siglo o quizás un día. Arrastro mis pasos como furtiva ceniza, dejando que se quemen las trazas de mi silueta.

Guardo la mia fronte come una noce secca, apassita.

(Imagen: Francesca Woodman)


lunes, 15 de noviembre de 2010

LA COLA DEL MILANO


Daría fe burocrática de la belleza que destila tu cuerpo. En cambio, practico despacio un ejercicio taquigráfico que consiste en teclear tu torso con mis yemas, a sabiendas de la previsible cólera que te despierta un exceso de tacto. Me sabes frágil y vulnerable, por eso soportas un poco más los delirios de esta embriaguez.

***
Me quieres.
Me temes.

***

Consumo con gran gula el tiempo que pasamos juntos. Parece no bastar para mí. Durante meses, me he sentido perdida. Tú eres amor inspirado, perfecto, pensado. Eres amor amado.

(Imagen: Herbert List)

viernes, 3 de septiembre de 2010

EN LA FUGA


Y hoy me besas
sólo porque no sabes dónde están mis dientes.
Porque descubres impío la losa templada
de unos cubos pesados a la sombra.
Quieres oler el polvo que dejan los rascacielos
de esta ciudad en mi cintura.
Tú, que poco diste a la luna,
castigas con pena la sequía de este amor injusto.
Me sigues lazarillo mientras burlo la sombra de tu cuerpo.
Eres al tiempo impaciencia y ternura
como esa noche que escapamos para ver amanecer.

(Imagen: Alberto García-Alix)

martes, 16 de marzo de 2010

EL ÁNGEL TRISTE (II)



Tus ojos verdes son como aceitunas saltarinas; tu pelo, al amanecer, es trigo dorado al sol de primavera. Tus mejillas son como unas nectarinas rosadas y redondas. Tus orejas son níscaros secos. Tus manos son hojas de laurel.

(Giuseppe Arcimboldi, La Primavera, Museo del Louvre)