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sábado, 8 de enero de 2011

LAS TRES GRACIAS




Ésta es la historia de un par de lindas mujeres y otra más. Áglae era solo belleza. Dirías que representaba el sueño del pastor salvaje; atrevida y jovial, untaba esplendorosos manjares por su piel para delicia del varón. Lucía su cuerpo all'aria. Talia aparecía los domingos, los preceptos y las fiestas de guardar. Fue la elegida por Cármides para diluir su instinto en el vientre fértil. Le cubrió la melena con una enredadera de compromiso y lealtad. Talia siempre iba vestida, en señal de duelo y amor a su venerado esposo. Por fin, existía Eufrósine. Simbiosis unicelular, permanecía absorta, enajenada por la poesía, viviendo del júbilo ajeno. Absorbía la pasión que libaban a escondidas Cármides y Áglae. La digería y convertía en ambrosía, luego ungía a los hijos de Talia y le transportaba la miel de su amor.

(Imágenes: Helmut Newton)

viernes, 7 de enero de 2011

CARTAS TRADUCIDAS DE EURÍDICE


Te escribo esta carta, Amor mío, como un preludio a la huida. Flâneur imperturbable de mis horas de sueño, eres al tiempo estatua de marfil e ídolo de barro. Entre fábulas y ritos has sorteado el pretil de mis momentos de angustia. Pronto te irás. Conmigo tocaste fondo, cayendo tan bajo cual rey que se deja embaucar por una cortesana.

***

La escritura es la antífrasis del pensamiento. Con frecuencia, trastorna mis sentimientos y revoca el misterio de tus actos. Sin embargo, tú te has hecho un violento soldado de lo impune. Ruedas con el vértigo de mi delirio y cuando ríes abres una grieta de gracia entre las fauces de mi estómago. Durante unos instantes respiro aliviada: "me ama, se ama."


***

Contigo no tengo miedo a la música. ¿Bailamos?


(Imagen: Doris Ulmann)


jueves, 6 de enero de 2011

CRIATURAS PAGANAS



Cármides nació desnudo, sin apenas piel. Era un ser tan puro como inocente. Pronto, sus velados valores morales lo elucubraron a la cima del jardín, donde los filósofos parloteaban indeterminados planteamientos físicos, para los que Cármides siempre maduraba respuestas prudentes. Fue un adolescente probo. Ora narraba sus hazañas en versos yámbicos; ora danzaba despacio formando con su cuerpo el escuadrón de las falanges.

Magdalena nació peluda. Al acogerla la madre en su seno, tembló la tierra respondiendo al cruel lamento de la parturienta. Innoble criatura deportada a una cueva donde la nodriza Amaltea dejó cuajar sus ubres. Creció entre montes, puliendo la costra de su piel entre las rispas calizas del Cilene. Magdalena fue vendida a un tratante de esclavos. Con la sola herencia de su única madre, tapó sus senos. Eran pálidos, como la mañana en las colinas de la Arcadia. Enjaulada en el mercado, era alimentada con cáscaras de naranja por una vieja meretriz. La llamaban el Mirlo Blanco por la rareza de sus facciones y su indómita alma.


(Imágenes: George Platt Lynes y József Pézsci)